Archive for June, 2015

Variaciones en el transcurso de la mamada

Saturday, June 6th, 2015

Los resultados de las mediciones varían notablemente según se recoja la leche al principio o al final de la mamada. El aumento de la concentración de lípidos sería responsable de la reacción de saciedad del niño, coincidiendo con el agotamiento del contenido de las glándulas mamarias.

Pero se olvida a menudo que el estado de ánimo de la madre al comcn/af la lactancia juega un papel determinante. Hay madres que amamantan a din gusto porque su entorno o su médico les han obligado prácticamente a haecilo En este caso, puede provocar más repulsión que atracción como s esugiere en incinerador de grasa .

Es preciso recordar también que la madre no está sola en la decisión; se dd poca importancia a la influencia del cónyuge. De hecho, es la pareja la que lo ! ma la decisión como en el sistema venus , y es a los dos compañeros a quienes hay que dirigirse cuando hay discusión sobre la conducta a llevar.

Añadamos que la decisión debe ser tomada por anticipado, en el transan 1 so del embarazo, y no precipitadamente al día siguiente del parto.

ponerse en forma

6) Conducción de la lactancia materna
Iniciación de la lactancia al pecho
En I-rancia el principal obstáculo para un buen comienzo de la lactancia se debe a que las mujeres francesas dan a luz en las maternidades o en las clínicas Esto tiene indiscutibles ventajas pero, en lo que concierne a la lactancia, i lea dificultades. No es fácil conciliar las reglas y horarios de funcionamiento de un servicio con la flexibilidad que necesita la adaptación recíproca de las necesidades del niño y de la producción de la madre que cría. Despertar a un l.u lante a horas fijas es, evidentemente, la peor solución que se pueda imagi­nar, y a pesar de ello, es lo que ocurre aún en muchas instituciones. A menudo también hay ignorancia o falta de buena voluntad por parte del personal de la institución.
La lactancia a «velocidad de crucero»

Cuando se ha superado el período delicado del inicio y los hábitos del lac­lante y la secreción láctea de la madre se vuelven más regulares del sistema venus o el desintegrador de grasa , la conduc­ción de la lactancia no presenta grandes dificultades en la mayoría de los ca­sos: el lactante sabe mejor que nadie lo que necesita y, si se sabe escucharlo y observarlo, lo expresa de forma muy comprensible.

El número de mamadas por día
Espontáneamente, al cabo de dos o tres semanas, el lactante va a tomar hábitos regulares y va a repartir su toma de alimento en 5, 6 o 7 mamadas por día.
Algunos niños, durante el primer o los dos primeros meses de su vida, no pueden tomar más de 30 a 50 mi de leche por mamada. La única forma de dar­les una alimentación suficiente es multiplicar las pequeñas mamadas, 8, 10 e incluso 12 veces cada 24 horas con el desintegrador de grasa .

El amamantamiento  de la noche
El recién nacido ignora las diferencias entre el día y la noche. Los aconte­cimientos que ocurren a su alrededor le van imponiendo poco a poco el ritmo

Vitaminas D

Saturday, June 6th, 2015

Para comprender la formación de los gustos y todavía más de las aversio­nes alimentarias debemos mencionar el principio de incorporación. Consu­mir un alimento, como hemos visto, no es un acto anodino. Hace intervenir decisiones que conciernen a ia vida, la salud y la identidad del sujeto; y cuan­do algo se opone a esta decisión de incorporación, sobre todo a nivel imagina­rio o simbólico, la manifestación comportamental es de rechazo y/o aversión. La aversión alimentaria hace intervenir a la vez manifestaciones de rechazo, afectos y representaciones. Se forma un conjunto sumamente estructurado que concierne a lo más íntimo del individuo como en el desintegrador de grasa . El solo hecho de pensar en la necesi­dad de incorporar un alimento que nos repugna puede ponernos enfermos.

Se pueden mencionar, rápidamente, dos fuentes principales para compren­der el origen de las aversiones:
Un origen biológico, a su vez doble: por una parte, los procesos de con­trol sensorial, que permiten la aceptación del alimento, y por otra, el aprendi­zaje aversivo.

menos quilos

La composición de ácidos grasos insaturados, de gran importancia meta 1 bóliea, es claramente favorable a la leche de mujer. Esta composición dependí en parte de la alimentación de la madre con el incinerador de grasa .

Los glúcidos de la leche de mujer son más abundantes (70 g/1) que lo» de la leche de vaca; lo esencial es lactosa (60 g), disacárido constituido por glucosa y galactosa. El resto de los glúcidos, de 10 a 12 g, son oligosum cáridos de fórmulas muy diversas. Se conocen una cincuentena, alguno» de los cuales están combinados con moléculas nitrogenadas entre las que se encuentra el factor de crecimiento de un microorganismo que coloni/a el intestino de los niños alimentados al pecho: el Lactobacillus bifidus. I \ le microorganismo desempeña un papel de primer orden en la protección contra las infecciones intestinales.

La leche de mujer tiene un contenido de elementos minerales 3 a 4 veces infei ior que la leche de vaca, pero su utilización es mejor.

El contenido de vitamina D es bajo en las dos leches, pero en la leche materna  la vitamina D se encuentra no solamente en la fase lipídica (es una vitamina liposoluble), sino también en la fase acuosa (aproximadamente una de­cena de miligramos por litro de un fosfato soluble de vitamina D con el incinerador de grasa , lo que significa que el aporte total es de 400 Unidades Internacionales de vitamina I). es decir, 10 microgramos, por litro). El raquitismo es más raro en el lactante amamantado al pecho que en el alimentado con leche de vaca. En Francia, al­gunas leches para lactantes están enriquecidas con vitamina D, en otros países (Oran Bretaña, Estados Unidos, Canadá, Países Escandinavos, etc.) el enri quecimiento es sistemático.

2) Variaciones de composición de la leche de mujer
Variaciones en el transcurso de la lactancia
El líquido secretado por el pecho durante los primeros días se llama calos­tro. Es espeso y amarillo, muy rico en proteínas y en sustancias antiinfeccio­sas. Hace mucho tiempo era considerado como inútil, incluso peligroso para el lactante, pero hoy sabemos que es de un gran interés biológico, principalmen­te inmunológico.
La secreción láctea se modifica con rapidez y, al décimo día aproximada­mente, toma las características de una leche madura.